¿Conoces el método Kassing para dar el biberón? El método Kassing es una técnica de lactancia inventada por una terapeuta estadounidense que pretende que al dar el biberón a nuestro bebé éste sienta la misma experiencia que si estuviera tomando del pecho de su mamá. Te lo explicamos en este post.

El método Kassing fue inventado por la doctora Dee Kassing hace unos años, y consiste en una forma de dar el biberón a nuestro bebé, buscando reproducir la forma de dar el pecho materno de forma natural, estimulando el enganche, la estimulación y el esfuerzo, para conseguir que el biberón no sea un obstáculo para la lactancia mixta, y  que permita incluso volver a la lactancia cien por cien natural.

Hay veces en las que la lactancia natural materna no es posible, o se debe complementar con leche artificial. Existen muchas razones para ello, desde enfermedades de la madre o del recién nacido, cuando la mamá no puede generar suficiente leche por sí misma, el horario del trabajo lo hace imposible, problemas digestivos del bebé, etc etc. En todas estas situaciones debemos darle de comer a nuestro hijo/a con el biberón, aunque eso tiene un problema añadido: si el recién nacido o el bebé se acostumbra a tomar del biberón, que no le suponen ningún esfuerzo y es más fácil, luego es más difícil que vuelva a la lactancia natural materna. El bebé puede rechazar el pecho porque prefiere la facilidad del biberón. Para prevenir esto, la doctora Dee Kassing inventó este método que simula las condiciones de agarre y succión del pecho materno.

Algunos problemas del biberón durante la lactancia

El biberón puede dar problemas durante la lactancia, porque puede acarrear algunos problemas para el bebé. El más serio de todos y el más lógico también es que el biberón exige de unos buenos hábitos de higiene durante su uso, porque aumenta los peligros de desarrollar infecciones de tipo bacteriana. Ya hablamos en este post sobre formas de limpiar biberones.

Pero por otro lado, también se dan otro tipo de problemas. Y es que usar un biberón hace que para tu bebé sea mucho más fácil mamar, ya que no tiene que hacer succión ni esfuerzo para conseguir la leche que necesita. A esto se le llama “síndrome de confusión del pezón” que se da cuando el bebé quiere tomar del pecho de su madre de la misma manera que lo haría de un biberón, y al no lograrlo (mamar exige más esfuerzo que tomar de un biberón) abandona la lactancia materna antes de lo debido.

Ya que hay muchas madres que tienen que darle a sus hijos/as leche de fórmula, algunos expertos en lactancia recomiendan la toma, en la medida de lo posible mediante jeringas o cucharitas, y no usar el biberón siempre que sea posible hacerlo. De todas formas, si te ves obligada a hacerlo, la mejor manera de hacerlo es mediante el método Kassing.

Te explicamos punto por punto el Método Kassing

Debemos tener en cuanta para comenzar con el método Kássing que la tetina que utilizaremos debe ser totalmente redonda en todos sus lados, así que se deben evitar las tetinas anatómicas. Aparte de ésto la tetina debería ser de flujo lento, base estrecha y blandita, aparte de unos 2 centímetros más o menos de largo.

Otro detalle importante que debemos tener muy en cuenta es la postura correcta que debemos adoptar a la hora de dar el biberón. El bebé debe estar lo más sentado y erguido posible, con su pecho todo lo vertical que sea posible. Sin embargo el biberón se debe colocar lo más horizontal posible, reduciendo así efecto de la gravedad. Así se consigue que el bebé tenga que esforzarse más o menos de la misma manera que cuando tiene que tomar el pecho, siendo él el que controla la velocidad y la cantidad que toma.

 

¿Qué debemos tener en consideración?

Ejemplo de biberón que sugerimos para el método Kassing

Ejemplo de biberón que sugerimos para el método Kassing

  • Necesitamos un biberón recto, no curvo, ya que los biberones rectos hacen que la leche caiga con más dificultad y que el bebé se tenga que esforzar más en mamar.
  • La tetina debe ser redonda para que se parezca lo máximo posible a la forma del pezón materno. Además, tiene que ser larga para que pueda tocar el punto en el que se unen el paladar duro y el blando, como en la lactancia materna.
  • La tetina debe ser de flujo lento para que la leche tarde más en salir, así el bebé se debe esforzar más y se tarda mas en terminar la toma, tal y como lo haría con el pecho materno. Además conseguimos una digestión más pausada, ya que la toma se hacen en más tiempo y de forma más progresiva.
  • Tenemos que colocar al bebé en nuestro regazo en un ángulo de 90 grados. Con una mano le sujetas la cabecita y la nuca y con la otra le das el biberón, Recuerda que tiene que estar siempre en posición horizontal, con idea de que la leche no llegue directamente a la boca.

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