Por lo general, no se recomienda que los bebés beban agua por lo menos hasta que no tengan los 6 meses de edad, aunque existen excepciones a esta norma. Veamos algo mejor qué debemos tener en cuenta a la hora de darle agua a nuestro bebé..

¿Cuándo le podemos dar agua a nuestro bebé?

La OMS, la Organización Mundial de la Salud recomienda que durante los primeros seis meses de vida sea la leche materna la única forma de alimento de nuestro bebé. Es cuando cumplen esa edad cuando empiezan a estar capacitados para tomar otros alimentos.

La leche materna es el mejor alimento de nuestros bebés, y les proporciona el 100% de sus necesidades nutricionales hasta el primer semestre de vida, pero si no es posible continuar con la lactancia materna y debamos utilizar ayudas o apoyos con leches de farmacia, debemos usar siempre agua embotellada de mineralización débil (o la más débil posible). Es más que recomendable que compréis aquellas que se publicitan como especiales para bebés si tenéis dudas sobre qué marcas usar.

A darles agua le estamos restando leche a su alimentación, por lo que puede que no ganen el peso que deberían en el mismo plazo.

 

¿Qué tipo de agua le puedo dar a mi bebé?

A partir de los seis primeros meses, puedes ir introduciendo en su dieta otros elementos o suplementos, con lo que irás poco a poco usando agua en la preparación de las comidas. Recuerda usar las marcas de menor mineralización.

¿Cuánta agua pueden tomar según la edad del bebé?

Debemos tener en cuenta que mientras que un adulto necesita beber aproximadamente un 4% de nuestro peso a diario, cuando hablamos de un bebé se trata de hasta un 17% de su peso corporal, hay una diferencia notable que debemos sopesar.

En la siguiente lista os podéis hacer una idea de la cantidad de agua que necesita un niño según su edad:

  • Bebés menores de 6 meses: De 0,1 litros 0,7 litros al día proporcionado por la leche materna o leche artificial.
  • Bebés de 6 a 12 meses: De 0,8 litros a 1 litros al día. Sumando la leche ingerida.
  • Niños 1-2 años: De 1,1 litros a 1,3 litros diarios.
  • Niños 2-3 años: En torno a 1,3 litros diarios.
  • Niños 4-8 años: En torno a 1,6 litros diarios.

¿Por qué no usar agua del grifo para nuestro bebé?

El agua embotellada nos aporta un plus de seguridad, al estar sometida a estrictos controles sanitarios, y estar controlado su proceso de embotellamiento y transporte. Con el agua del grifo sucede que no puedes asegurar que no contenga bacterias o algún patógeno. El sistema inmune de un adulto puede perfectamente soportar algunos tipos de bacterias presentes en el agua, pero no así el de un bebé.

Si te ves obligada a usar agua del grifo, deberías hervirla al menos durante un minuto como medida de seguridad.

 

Recuerda siempre consultar con tu pediatra todas las dudas que tengas en relación a la alimentación de tu bebé.

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